Bitácora del taller · Buenos Aires
Mesa de luz de pino con un solo tablero
Un proyecto de fin de semana para quien recién empieza
La mesa de luz es uno de los primeros muebles que conviene intentar porque las medidas son chicas y los errores se notan poco. En este caso partimos de un tablero de pino de 2 cm de espesor, lo cortamos en cuatro piezas y resolvemos las uniones con tarugos y cola vinílica.
Antes de cortar cualquier pieza conviene apoyar el tablero sobre dos listones y mirarlo al ras del ojo para detectar combas o alabeos. En un taller casero de Buenos Aires, la humedad del verano hincha la madera de pino y las uniones quedan apretadas, así que dejamos reposar el material unos días en el mismo ambiente donde se va a armar.
El lijado se hace en dos pasadas, primero con grano 120 y después con 220, siempre en el sentido de la veta. Conviene dejar secar la cola veinticuatro horas antes de barnizar y revisar que las patas queden a nivel apoyando el mueble sobre el banco. Si el tablero viene con un nudo grande, mejor ubicarlo en la cara interna para que no se marque en la terminación.
Para este mueble chico alcanza con un serrucho, una lija de grano medio y una escuadra. Los retazos que sobran no se tiran: se guardan separados por medida para probar cortes o calzar patas. El primer paso no es medir, es mirar la madera y aceptar que algunas piezas van a quedar torcidas.
Si querés ver otros proyectos del taller, podés recorrer la bitácora completa o pasar por estantes flotantes: cómo fijarlos sin que se vengan abajo. Y si tenés una duda puntual sobre esta mesa, escribinos por contacto.